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SINCRONICIDAD

            SINCRONICIDAD.
    
        Sincronía: Según WIKIPEDIA: (del griego syn (con, juntamente, a la vez) y de la mitología griega (Chronos: tiempo). En latín: Chronus. Se entiende como un término que se refiere a coincidencia en el tiempo o simultaneidad de hechos o fenómenos.
            
        El  tema de la Sincronicidad me remite a un libro que fue muy inspirador para mí. Escrito por un médico traumatólogo, Eduardo Zancolli, “El misterio de las Coincidencias. Una aventura guiada por la Sincronicidad”, es una excelente manera de entender de qué se trata esta cuestión.
        
        La portada del libro resume cuál es el mensaje que se nos quiere trasmitir:
Vivimos experimentando ese tipo de “coincidencias”  que cambian el rumbo de nuestra vida.  En ellas no se puede encontrar una relación de causa-efecto.  Se dice que se deben al azar puro, y que dentro de ellas no debemos buscar más significado.
Hay una sorpresa, algo que no se conoce dentro de los nuevos límites de la ciencia.  Mediante el estudio de las leyes de la naturaleza, se ha encontrado que todo parece emerger de un orden más profundo, un orden que tiene un propósito.   Y lo más asombroso: es el mismo orden el que se ocupa de nosotros, individualmente, “produciendo con propósito” esas maravillosas “coincidencias” para ayudarnos a evolucionar y seguir aprendiendo.”

         Para ilustrar el nudo del libro, les cuento la primer coincidencia que relata el autor:

Zancolli es argentino y atiende en Capital Federal.  Estando en su consultorio, recibe la llamada de una persona que viene de EEUU, que se dedica a construir hospitales, y viene a la Argentina para desarrollar sus proyectos.  Como completos desconocidos se reúnen a almorzar al día siguiente. Zancolli le cuenta la situación económica de nuestro país (año 1997)… y queda claro que el proyecto no es viable. No obstante, el médico  le cuenta que tiene un gran amigo de la  infancia que había comprado una fábrica antigua en la que tenían pensado construir un hospital traumatológico. Ron –el constructor- se interesa en ver el lugar, Zancolli se ofrece a llevarlo en ese mismo momento, pero antes, se le cruza la idea de volver a su consultorio a buscar los planos, y mostrárselos a su invitado.  

Cuando entran al consultorio,  su mirada se fija en una pequeña estatuilla, que el doctor tiene en un estante de su biblioteca.

     - “¡ ¿Qué es eso?!-“

 Zancolli  le explica que se trata un objeto ritual tibetano, una especie de tetera,  con un orificio por donde entra la pluma de un pavo real, quedando a la vista un “ojo” de color turquesa.
-   
        - “Es un cuenco, se llena de agua bendita y con la pluma se salpica dando bendiciones.”

El hombre le pide perdón por la pregunta, fue su sorpresa al ver el objeto, dado que él es budista, le dice mientras le muestra una foto abrazado con el Dalai Lama.

Ron continúa con su relato, contándole a Zancolli que tiene una fundación en EEUU de ayuda para la liberación del Tibet y además, tiene un hijo viviendo en la India, en un lugar que fue cedido al Dalai Lama para su exilio.  En este paraje, han construido un hospital para la comunidad, y la Fundación envía  como voluntarios temporales a médicos de su país. 

Zancolli, que tiene un viejo sueño de su adolescencia por ir al Tibet, se ofrece como voluntario por un mes, casi sin darse cuenta de cómo salen las palabras de su boca. 

Pero hay algo más, la estatuilla en cuestión, había llegado a su consultorio tan sólo un día antes de este encuentro.

La estatuilla se encontraba en la casa de Zancolli, en el living, y dos días antes, su mujer la observa y con desesperación, le pide a su marido que la tire, que ese objeto es de mala suerte, que ella se enteró que los pavos reales traen mala suerte, tragedias.  El médico le hace notar que la estatuilla hace tres años que está en el mismo lugar!  Y que no la va a tirar , pero que se la va a llevar a su consultorio.  Ella le dice que nooo, que se va a quedar sin pacientes, pero finalmente, se da cuenta que es una exageración, se ríen, y la estatuilla se muda, justo Un día antes de que Ron llame a Zancolli, y se encuentren a almorzar.

En esta breve escena relatada de la vida del autor podemos detectar:
-       
    1)  Su INTENCION  (ese deseo latente de viajar al Tibet, producto de sueños de su adolescencia y demás eventos relatados en el libro)
-   
    2)  Acontecimientos que vienen a su vida que son accionados por otras personas (su esposa que le pide sacar la estatuilla, el constructor de hospitales extranjero que lo llama)  CASUALIDADES
-   
     3) Su acción conciente respetando su Ser Interno: cambia de lugar la estatuilla, pero no la tira.  Escucha su voz interna que le dice que antes de llevar a Ron al predio de la fábrica antigua, busque los planos en su consultorio, y  sube.  ESCUCHAR  (en cada situación el mensaje, los hechos cotidianos  están dándonos información)
-    
    4) Un impulso, que casi no pasa por su Yo Conciente, que es su ofrecimiento como voluntario durante UN MES , algo que luego, su Yo justamente le retruca recordándole sus obligaciones con el trabajo, la familia, cómo irse así, sin nada más!... ese tirarse a la pileta, digamos, a veces sin mirar mucho la profundidad, y no volverse atrás en su decisión.  (DISCERNIR entre lo que puedo ceder y lo que NO PUEDO RESIGNAR)

    ¿Cómo es que se producen estos acontecimientos? Son puro azar? Son casualidades autogeneradas? O se trata de una organización que desconocemos?
      
    Estas preguntas, empezaron a ser respondidas desde la Ciencia, a través de la Física Cuántica. ¿Qué es esto?
Los científicos empezaron a buscar la Fuerza Secreta que mueve al Universo. 

Este tema también lo pueden encontrar en mi blog
conlaintenciondesanar.blogspot.com     
 en la entrada  “FISICA CUANTICA  Sumergiéndonos en la gran aventura”


Autores que hablen de Sincronicidad, hay muchos, iré contándoles sobre los que aparecieron en mi vida … así, como de casualidad…

Comentarios

  1. què casualidad!!! què coincidencia!!!! todo el universo se confabula a mi favor!!!!

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